Alcohol y drogas en el trabajo: el desafío de construir una cultura preventiva
El consumo de alcohol y otras drogas dejó de ser considerado exclusivamente un asunto del ámbito privado para convertirse en un desafío relevante para la seguridad y la salud en los espacios de trabajo. Sus efectos pueden comprometer la integridad de los trabajadores, aumentar el riesgo de accidentes y generar impactos en la gestión preventiva de las organizaciones.
En este escenario, la entrada en vigencia del Decreto 44 durante 2025 marcó un cambio relevante para las empresas chilenas, al establecer nuevas directrices preventivas frente al consumo de sustancias. La normativa prohíbe el consumo de sustancias en los lugares de trabajo y la permanencia en las instalaciones bajo sus efectos, además de exigir que estas disposiciones sean incorporadas en los reglamentos internos.
Para Viviana Alcaide, subgerente de Promoción de la Salud de Mutual de Seguridad, la normativa representa una oportunidad para fortalecer la prevención dentro de las organizaciones. “El Decreto reconoce el consumo de alcohol y otras drogas como un factor que requiere una gestión preventiva y permanente, dado su potencial impacto en la salud y bienestar de las personas trabajadoras, así como en la seguridad y desempeño de las organizaciones”, señala, junto con advertir que el consumo de sustancias constituye un riesgo directo de accidentabilidad.
La especialista explica que los efectos del consumo pueden alterar funciones fundamentales para desarrollar una tarea de manera segura. Sustancias como el alcohol, el tabaco y la marihuana afectan el sistema nervioso central y pueden modificar la memoria, la capacidad de juicio, la coordinación y las habilidades motoras.
“Cuando una persona está bajo los efectos de una sustancia no está con sus cinco sentidos puestos en la tarea”, plantea Alcaide. El riesgo no se limita al propio trabajador, sino que también puede involucrar a terceros, especialmente en actividades donde se utilizan maquinarias pesadas, como el transporte de carga, la minería y la construcción.
UN FENÓMENO DE MÚLTIPLES CAUSAS
La experta plantea que abordar el consumo únicamente desde la responsabilidad individual resulta insuficiente. Se trata de un fenómeno de salud pública de alta complejidad, en el que intervienen factores individuales, genéticos, familiares y socioambientales.
En ese contexto, el propio entorno laboral puede contribuir a aumentar la vulnerabilidad de las personas. Entre los factores de riesgo se encuentran los sistemas de turnos que exigen largos períodos de vigilia, las jornadas consecutivas y altamente demandantes, además de problemas relacionados con el clima laboral, como liderazgos inadecuados o conflictos persistentes entre compañeros.
Frente a estos factores, Alcaide plantea la necesidad de fortalecer los elementos protectores dentro de las organizaciones. Generar climas laborales saludables, establecer redes de apoyo, promover relaciones cercanas y mejorar la distribución de las tareas son parte de las medidas que pueden contribuir a prevenir situaciones de consumo problemático.
“Esta gestión debe complementarse con el abordaje de los riesgos psicosociales, para lo cual en Chile existe un protocolo específico que las empresas deben gestionar”, sostiene.
TRES LÍNEAS PARA LA PREVENCIÓN
Para desarrollar una política preventiva, Alcaide recomienda que las organizaciones generen espacios de reflexión interna y cuenten con asesoría legal para adecuar sus procedimientos a los dictámenes de la Dirección del Trabajo.
La estrategia puede estructurarse en tres ámbitos. El primero corresponde a las acciones educativas y de sensibilización, mediante charlas, cursos, capacitaciones y campañas que permitan informar sobre los efectos y riesgos asociados al consumo de sustancias en el trabajo.
El segundo considera eventuales medidas disuasivas, como los testeos o exámenes de screening. En estos casos, la empresa debe establecer protocolos rigurosos, respetar los dictámenes vigentes y contemplar procesos de confirmación posteriores, resguardando en todo momento los derechos de los trabajadores.
El tercer ámbito corresponde a las medidas de apoyo y rehabilitación. Las organizaciones deben definir previamente qué tipo de ayuda ofrecerán ante un caso de consumo problemático, ya sea mediante convenios con instituciones especializadas o a través de derivaciones a la red de salud y a programas del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda).
La subgerente de Promoción de la Salud de Mutual de Seguridad considera que uno de los principales desafíos es abordar esta problemática sin estigmatizar a quienes enfrentan un consumo problemático. “El consumo problemático es un problema de salud; una persona en esta situación necesita ayuda especializada para salir adelante”, remarca Alcaide.
Desde esta perspectiva, la prevención del consumo debe formar parte de una política más amplia de bienestar laboral. La salud de los trabajadores también involucra el control de patologías crónicas, la promoción de hábitos saludables, el autocuidado frente a la automedicación, el descanso efectivo, el correcto uso de las vacaciones y el cuidado de la salud mental.
En esta tarea, Mutual de Seguridad dispone para sus empresas adherentes de modelos preventivos, programas estructurados y material educativo especializado. “El objetivo es acompañar a las organizaciones en el proceso de avanzar hacia espacios laborales más seguros y saludables, donde la prevención del consumo de sustancias sea parte de una verdadera cultura del cuidado”, asegura.
Te recomendamos más artículos de interés.
Humanidad sobre la ideología = Yo Elijo Salvar
Creando conciencia, empatía y respetoContenido de expertos en colaboración con Espacio Mutuo Si bien el amor es una gran fuerza de unión, hoy vemos...
Charla TED: hay más en la vida que ser feliz
Nuestra cultura está obsesionada con la felicidad, pero ¿y si hay un camino más satisfactorio? La felicidad va y viene, dice la escritora Emily...
Porque seguirá siendo la habilidad más necesaria: conoce 4 formas de cultivar la resiliencia en 2022
Maimuna Majumder se sintió preparada cuando comenzó la pandemia del COVID-19 a inicios de 2020. Como epidemióloga de enfermedades infecciosas en la...
3 formas de equilibrar mejor tu trabajo y tu vida personal este 2022
¿Estás listo para tomar el control de tu vida laboral y personal este 2022? Te lo preguntamos porque, a pesar del dramático alza de teletrabajadores...
Prevención de Riesgos: El área que tomó protagonismo por la pandemia del Covid-19
Liderando los cambiosContenido de expertos en colaboración con Espacio Mutuo Para Hortifrut la innovación debe formar parte de las diferentes áreas...
Charla TED: 3 formas de planificar a muy (muy) largo plazo
Cada vez más, tomamos decisiones basadas en metas y ganancias a corto plazo, un enfoque que hace que el futuro sea más incierto y menos seguro....
Avanzar en pequeñas metas: una excelente forma de terminar el año más cerca de tus grandes objetivos
¿Puedes creer que ya casi es fin de año? ¿Cómo te sientes acerca del progreso de tus metas? Sabemos que el final del año puede ser una mezcla...
Veamos el vaso medio lleno: ¿cuál fue el lado bueno de la pandemia?
Para sobrellevar los momentos difíciles, nada mejor que buscar activamente el lado bueno de las cosas. ¿Y qué momento más difícil que la pandemia?...
59% de los latinoamericanos cree que la tecnología puede ayudar a tener un impacto positivo con respecto al cambio climático
Tecnologías para empresas inteligentesContenido de expertos en colaboración con Espacio Mutuo Santiago de Chile a 23 de noviembre de 2021. El cambio...









