La ansiedad también tiene su lado bueno (y útil)
Cuando la periodista Olga Khazan se subió por primera vez al escenario en una clase de improvisación, sintió cómo la garganta se le cerraba y su visión se volvía borrosa. “Sentía que todos podían escuchar cómo me latía el corazón”, escribe en The Washington Post. No era solo nervios: era ansiedad en su máxima expresión.
Y aunque durante mucho tiempo intentó “calmarse” y luchar contra ese sentimiento, descubrió, como muchos psicólogos y psicólogas están empezando a subrayar, que intentar eliminar la ansiedad puede ser el verdadero error.
“Hay un punto medio donde la ansiedad es realmente adaptativa”, afirma la profesora Shannon Sauer-Zavala, experta en psicología clínica de la Universidad de Kentucky, Estados Unidos. “Te dice: ‘Esto es importante, presta atención, prepárate’”. En otras palabras, no deberías desear una vida completamente libre de ansiedad, porque una dosis justa puede ayudarte a rendir mejor.
LA ANSIEDAD COMO MOTOR
De hecho, diversos estudios –realizados tanto en humanos como en primates– muestran que cierto grado de ansiedad puede mejorar el enfoque, afinar la atención a los detalles y fomentar la creatividad. “La ansiedad puede motivarnos a resolver problemas”, escribe la psicóloga Tracy Dennis-Tiwary en su libro Future Tense. Cuando su hijo fue diagnosticado con una afección cardíaca, relata que su preocupación fue la que la impulsó a buscar información, preparar preguntas y actuar con decisión. “En última instancia, fue la preocupación la que nos ayudó a salir adelante”, asegura.
La ansiedad, entonces, no es solo un obstáculo, sino también una señal. “Es una forma de que la mente nos diga qué es importante”, señala Dennis-Tiwary. Incluso puede compararse con un instinto visceral, una alerta subconsciente que, cuando se interpreta con claridad, puede servir como guía para la acción.
EL PUNTO JUSTO
Claro, no toda ansiedad es útil. Cuando se vuelve abrumadora y provoca lo que los expertos llaman “deterioro funcional” —es decir, te impide trabajar, cuidar de los tuyos o relacionarte—, es momento de pedir ayuda.
Pero entre la ansiedad paralizante y la total indiferencia, hay un punto óptimo que podemos aprender a identificar. Como explica Jamieson, psicólogo de la Universidad de Rochester, Estados Unidos, es mejor entrar a una situación difícil (una presentación, una cita, una decisión importante) con “un poco de energía extra” que completamente relajado. “Piensa: ‘Mi corazón está acelerado porque mi cuerpo está enviando oxígeno a mi cerebro. Genial’”.
Tampoco hay que huir de las situaciones que podrían generar ansiedad. “Tener un hijo, empezar un nuevo trabajo, competir en algo o hablar en público… todo eso es estresante”, dice Jamieson. “Pero si evitáramos el estrés, no haríamos nada innovador”.
El psicólogo Mark Seery, de la Universidad de Buffalo, Estados Unidos, ha investigado cómo una cantidad moderada de experiencias adversas (ni demasiadas, ni ninguna) puede fortalecer nuestra salud mental. “Es como hacer ejercicio”, dice. “Si nunca entrenas, nunca vas a tener dolores musculares… pero tampoco vas a volverte más fuerte”.
APRENDER A VIVIR CON LA ANSIEDAD
Una de las estrategias más efectivas es cambiar la narrativa interna: en vez de pensar que la ansiedad te va a sabotear, creer que te puede ayudar. “El cuerpo produce hormonas que mejoran el rendimiento cuando sentimos ansiedad buena”, explica Jamieson. En cambio, si asumimos que no podemos manejar la situación, nuestro cuerpo libera cortisol, que tiene efectos mucho menos positivos.
Khazan lo probó en su presentación final de improvisación, frente a una sala llena de desconocidos. “Mis manos estaban heladas y el corazón me latía fuerte”, recuerda. “Pero me repetí: esto es bueno, esto va a hacer que mi actuación tenga más energía”. Al final, no fue una obra maestra, pero sí un triunfo personal. “Me sentí orgullosa de haber superado este reto a pesar –y quizás gracias a– mi ansiedad”.
Así, en lugar de temerle o verla como un defecto, podemos empezar a entender la ansiedad como una brújula emocional. En su justa medida, no solo es parte de nuestra naturaleza: puede ser la chispa que necesitamos para movernos, crear, decidir o simplemente crecer.
Te recomendamos más artículos de interés.
Mutual de Seguridad se ubica entre las 30 empresas con mejor reputación corporativa del país
La institución que forma parte de la seguridad social reafirma su rol como referente en protección laboral, destacando por su gestión integral y el...
Seguridad Laboral: el propósito que no se nos debe olvidar
Por Felipe Bunster, Gerente General de Mutual de Seguridad A medida que cerramos este 2024, es momento de reflexionar sobre los desafíos y avances...
Seguridad Laboral: el propósito que no se nos debe olvidar
Altas temperaturas y radiación UV: ¿Cuáles son las mejores medidas de protección?
Entre los trastornos derivados de la exposición a la radiación UV, podemos encontrar síntomas como fatiga, dolor de cabeza, mareos, falta de...
La sabiduría es una gran virtud, pero ¿quién la tiene realmente?
Imagina que te enfrentas a una decisión que te cambiará la vida. Te han ofrecido una oportunidad laboral única en la vida: irte a vivir al...
Charla TED: La generación ansiosa
El último libro del psicólogo social Jonathan Haidt, "La generación ansiosa", está moldeando las conversaciones culturales y provocando intensos...
Cómo la experiencia compensa los desafíos del envejecimiento
En Chile, los mayores de 60 años enfrentan un escenario complejo en las vías: representan el 9% de los automovilistas lesionados en siniestros de...
Si te duelen los oídos en los aviones, escucha esto.
¿Conoces el término “oído de avión”? Según David Gudis, otorrinolaringólogo del Hospital New York-Presbyterian, en Estados Unidos, es un concepto...
Seis de cada diez personas trabajadoras sienten que las vacaciones no son suficientes para superar su agotamiento
Las vacaciones son esenciales para reducir el estrés, lograr tranquilidad mental, aumentar la motivación y ofrecer un descanso adecuado a la vida...







